miércoles, 8 de mayo de 2013

EL JUICIO


Entre los miles de millones de abogados que han sido a lo largo de los tiempos, me eligieron a mí para la defensa en el juicio de los juicios.
En el banquillo de los acusados se apiñaban miriadas de almas temblorosas. Afortunadamente, la noche previa a la Vista, estuvieron en el hotel Limbo, que era bastante espacioso.
La acusación particular parecía muy segura de si misma. Era Lucifer, no tenía cuernos, ni rabo, era un tipo atractivo y engominado que daba pequeños tragos a una botella de gaseosa.
El señor fiscal era Gabriel. Su mano derecha descansaba sobre el pomo de su espada flamígera, mientras miraba con desconfianza por encima de sus alas a la  acusación particular.
Como era de recibo, cualquier pacto con el Ministerio Fiscal había sido imposible.
Su Señoría, de blanco y con una voz que resonó poderosa por toda la sala, exclamó.-Se declara abierta la Vista para el Juicio Final.

martes, 7 de mayo de 2013

A QUIEN PUEDA INTERESAR LA ORUGA.




¿Ya adivináis quien es el alter ego de la oruga azul de Alicia en el país de las Maravillas?..
Pues sí, es la anciana que le sirve el café a Delacroix y a la que atropella con el coche al intentar huir de Northumberland, ya transformada parcialmente en oruga, cual personaje kafkiano.
La oruga en la novela de Carroll es una especie de guía espiritual que fuma un narguile sobre una seta. Las referencias psicotrópicas son más que obvias.
Sin embargo es una especie de Yoda azul con bastante mala leche e ideas lisérgicas, a pesar de lo cual actúa como una especie de guía espiritual y eso a pesar de recomendar a Alicia comer setas para aumentar su tamaño.
En mi novela “la señora Smoke” como yo la bauticé aunque no aparece su nombre en la historia, es también una especie de guía o heraldo de la catástrofe que se avecina, se adivina una pipa entre los pliegues de su ropa, por lo que sabemos que es aficionada a fumar y en numerosas ocasiones Delacroix cree que la anciana le ha drogado.
También os habréis fijado en cuando la habitación de Delacroix se hace más pequeña y luego más grande ¿o es él quien cambia? Son claras referencias a los capítulos en los que Alicia se hace más grande o más pequeña, según lo que ingiera y lo cierto es que ocurre en varias ocasiones a lo largo de la novela.
Saludos a todos, al filo del Laberinto.

viernes, 3 de mayo de 2013

A QUIEN PUEDA INTERESAR. LA REINA DE CORAZONES

Reggie,  la voluptuosa adivina representa, obviamente, a la Reina de corazones.
En la novela de Carroll la Reina de corazones era una monarca cruel y desquiciada al mando de un ejército de cartas que ejercían con mano férrea, su voluntad, que no era otra que decapitar a todo aquel que no le agradara, y ya si se te ocurría robar una tarta, para que les voy a contar. Ni que decir tiene que la monarquía británica no se tomó muy bien esta pequeña broma, pero esa es otra cuestión.
En mi novela Reggie, diminutivo de Regina, o sea reina, es una mujer bastante más amable, pero mucho más enigmática, al igual que en la novela de Carroll su ejército son las cartas, en este caso las del Tarot y si bien es cierto que debe jugar al juego de Dogson, tiene un margen de maniobra. En este sentido a Reggie le pasa como a la Casandra de la mitología  griega, que pude hacer vaticinios, pero está condenada a que nadie le crea, tanto es así, que a punto estuvo de llamarse Casandra, pero finalmente me decanté por  Reggie, sobre todo porque creo que ese mito ya se explota bastante en la figura de Delacroix, que es incapaz de creer en sus propias visiones, aunque sabe que son ciertas, de hecho Delacroix sabe que lo que le dice la adivina es cierto, pero no quiere ni puede creerlo, porque el verdadero dilema que le mueve es el hecho de no saber realmente quien es él.
Por último Reggie tiene esa especie de atracción animal, que ejerce sobre sus “clientes”, es la forma que tiene de acceder a su corazón, (por algo es la reina de corazones) de una manera ciertamente primitiva, pero no por ello menos efectiva.
Cuando Delacroix se  encuentra con Dogson, este le dice acerca de Reggie que “es una mujer que haría perder la cabeza a cualquiera”. Ese es mi guiño particular al famoso; ¡Que le corten la cabezaaaaa!
Un saludo, al  filo del  Laberinto.

RUBOR

Entonces reconocí a la mujer de la fotografía. Como olvidarla, después de esa noche. Con los dieciocho recién cumplidos ya había tenido otras experiencias sexuales, pero no como aquella.
Aquella mujer me hizo descubrir lo que significaba realmente el sexo, hasta el punto de que lo anterior, me parecía ahora insulso, atropellado, adolescente.
Mi amigo hacía chascarrillos sobre las demás fotos en las que aparecíamos, sacando la lengua en un concierto de Iron Maiden en unas, y con latas de cerveza sobre la cabeza, en otras.
No pude contener más mi curiosidad y le pregunté, distraídamente, que hacía aquella mujer en su álbum de fotos.
-Es mi madre.- contestó mi amigo sin darle importancia.

miércoles, 1 de mayo de 2013

A QUIEN PUEDA INTERESAR. WALRUS



El señor Walrus;

Walrus en inglés significa morsa y esta "morsa" proviene del libro "Alicia a través del espejo", en concreto, del capítulo de "la morsa y el carpintero" en el que estos dos personajes convencen a unas jóvenes e inocentes ostras para que les acompañen, para luego devorarlas sin piedad. A continuación, Alicia debe decidir quién es peor de estos abominables personajes, que no dejan de llorar lágrimas de cocodrilo, (de morsa en este caso) pero que, en realidad, no sienten en absoluto habérselas zampado.
En su día este capítulo me horrorizó y me pareció de una crueldad inusitada, por lo que decidí incluirlo en la novela.
Walrus al igual que la morsa de Alicia, finge para que Delacroix caiga en las redes que él mismo se va tejiendo.
De ahí ese olor a pescado y algas.
Con respecto a los olores, los lectores habrán notado que en la novela se hace hincapié en ellos en varias ocasiones, lo hice para tratar de lograr una identificación más profunda con determinados personajes, ya que el olfato, es nuestro sentido más atávico y está directamente incardinado con la parte más primitiva de nuestro cerebro, de hecho, nuestros recuerdos más nítidos están anclados a olores, por lo que pensé que cuando los lectores vieran aparecer a Walrus dirían; "ufff el tipo que huele a pescado".
Hay unas cuantas alusiones más en referencia a Walrus, cómo el hecho de que los números de las habitaciones están dentro de unas conchas de ostras.
En cuanto a las interpretaciones que se han hecho sobre el capítulo de "la morsa y el carpintero" son muchas y muy variadas, demasiadas para reproducirlas aquí. Ahí queda eso. 

viernes, 26 de abril de 2013

A QUIEN PUEDA INTERESAR DOGSON


Cómo en todas las historias, siempre hay historias detrás.
La Espiral y la Sombra no es una excepción, así que se me ha ocurrido que tal vez a algunos lectores les pudieran interesar las historias que existen detrás de La Espiral y la Sombra, a los que no les interesen ahora es el momento de dejar de leer.
Pues bien la mayoría de situaciones y personajes de la novela no son fruto de la casualidad tienen un por qué, en ocasiones bastante extraño, pero lo tienen.
El Sombrerero Loco; el germen de la novela.
El primer dato curioso es que Lewis Carroll jamás nombra así a su personaje, en realidad se llama Hatta que es una acepción fonética de Hatter o sea; sombrerero, la primera vez que aparece en el libro de Alicia en el Pais de las Maravillas es en el capítulo, “una merienda de locos” y así obtuvo su nombre a través del acervo popular. Se me ocurrió que llamar así al gato, sería una forma de demostrar cuan unido estaba a Dogson.
El señor Dogson.  El nombre de este personaje tampoco es al azar, se llama así por dos razones.
La primera porque el verdadero nombre de Lewis Carroll era Charles Lutwidge Dodgson y sé que con respecto al personaje he omitido una “d”, es decir Dogson en lugar de Dodgson, pero que a efectos fonéticos es prácticamente igual.
La segunda es porque Dogson sin la “d” es hijo de perra, y aunque a mí personalmente no me parece un personaje malvado, lo cierto es que a la mayoría de mis lectores sí.
Este post es un experimento, así que si has llegado hasta aquí, te ha gustado y quieres saber más curiosidades sobre la novela deja un comentario y un “me gusta” y serás complacido.
Abrazos para todos, al filo del Laberinto.

jueves, 25 de abril de 2013

EL JUEGO


Sentado detrás de mi mesa de caoba podía oler su carísima colonia. Èl no escatimaba airados improperios contra ella, pero sus manos descansaban en el regazo como si estuvieran en huelga.
Yo asentía, mirando con fingida atención un montón de legajos, tratando de convencer a aquel individuo de mi profesionalidad.
La cacería estaba en su momento álgido, y no  me podía permitir que la presa se escapara.
-Le apetece un café.- le dije distraídamente, pulsando el botón del dictáfono.
En ese momento, apareció la becaria que estaba haciendo la pasantía en mi despacho, portando una bandeja con dos tazas de café humeantes. Rubia, de largas piernas y con un traje de chaqueta que realzaba su figura.
El “pichón” cogió la taza de café sin poder apartar los ojos del escote de la becaria.
Yo sonreí levemente, mientras comenzaba a pensar lo que iba a hacer con tanto dinero